20 de noviembre de 2008

Mi nueva familia

Bien esta semana estoy que me salgo con el blog, pero es que he tenido tantas cosas que hacer que no me dio tiempo antes de publicar todos los artículos que quería enseñaros. Esta vez os voy hablar del fin de semana que pasamos en el seno de una típica familia japonesa.
Se trata de una de las actividades organizadas por el centro Vulcanus en Japón. Consiste en convivir con una familia durante un fin de semana para conocer más desde dentro la cultura japonesa y en segundo lugar, y personalmente lo mas importante, practicar japonés. En el centro es cierto que durante 5 horas hablamos japonés pero ya sabéis, es el día a día donde más se aprende. Estas dos primeras fotos os las dejo para que busqueis 5 diferencias, a ver si sois capaces. Es la misma pantalla en Japo y en Ingles.
http://es.wikipedia.org/wiki/Prefectura_de_Shimane
Bien, el viernes quedamos directamente en el aeropuerto de Haneda Tokio para coger el avión que nos llevaría a Simane, un pueblo en la costa occidental de Japón muy cerca de Korea prácticamente al lado. Caracterizado por ser un pueblo muy tradicional, ya que aquí se encuentran restos de los más antiguos, relacionados con la cultura japonesa.
Y chavales, es triste pero cierto, en Japón los aviones también se retrasan. Lo que iba diciendo salimos del aeropuerto y a las dos horas o así llegamos a Shimane prefecture. El aeropuerto como os imaginareis era bastante pequeño, pero muy bien organizado. Allí mismo cogimos el autobús y nos fuimos hacia la primera parada técnica, el museo de Shimane. Aquí vinimos a ver los distintos restos de la cultura japonesa encontrados en Shimane. Eso si debidamente preparados con nuestras PSP donde podíamos escuchar en Ingles la explicación de cada una de las muestras que íbamos a ver. En Shimane antiguamente en esta zona se construían una especie de casas llamadas...............que se caracterizan por situarse a elevada altura con respecto al suelo sustentada sobre pilares. Como se que nos es fácil de imaginar os pongo unas fotillos de estas casas y de algunas de las cosas que vimos en el museo.
Tras el paseo nos llevaron de nuevo al autobús y nos trasladamos a un templo sintoísta donde íbamos a rezar y dar las gracias a los dioses que ese fin de semana se disponían a venir a Shimane. Fue entonces cuando entre yo en acción. Durante la ceremonia había un momento donde había que dar en ofrenda al sacerdote y en consecuencia a los dioses una rama de árbol. El proceso era el siguiente: se cogía la rama de árbol se le llevaba al sacerdote y en frente de el se hacían tres maniobras altamente peligrosas. 1.- Dos inclinaciones de cabeza
2.- Cuatro palmadas
3.- Seguidamente 1 genuflexión más
La verdad es que lo clave allí haciendo genuflexiones a 90 grados como un campeón. Menuda vergüenza allí había por lo menos 100 personas.
Bueno tras este momento de meditación donde realice todas mis plegarias, nos fuimos a dar una vuelta por el complejo en cuestión y allí también nos tomamos unas cuantas fotos para que veáis la seriedad del momento.
Terminado todo el proceso fuimos a cenar una tipiquísima cena japonesa todos juntos a un restaurante de la zona. Aquí tenéis la foto de la mesa y de los comensales antes de empezar y como no después.
La verdad es que había mucha comida pero aquí es como la comida de los chinos te la comes y a los 50 min. tienes hambre otra vez.
Fue en ese momento cuando nos explicaron lo que íbamos a hacer después de la cena. Por suerte ese fin de semana en Shimane todos los dioses de Japón tenían una mega reunión donde durante un mes discutirían sobre los puntos fuertes y puntos flojos de cada uno de sus campos. En total unos 8 millones de dioses venían a Shimane ese fin de semana. Para darles la bienvenida se realiza una ceremonia en la playa donde los sacerdotes esperan que el alma de los dioses salgan del mar traídos por una serpiente. Imaginaros la expectación ocho millones de dioses saliendo del agua para venir a Shimane, así que cenamos y nos fuimos a la playa a coger sitio. Una vez allí todo estaba preparado con hogueras y antorchas en la playa y como no los sacerdotes.
Un pasillo humano abría paso desde la orilla hasta el lugar donde se encontraban los dioses y por fin, sucedió lo que todos esperábamos los dioses llegaron. La verdad es que explicarlo seria una tontería así que os dejo las fotos para que veáis la cantidad de dioses que llegaron al lugar.
Bien después de las fotos diréis: Pero si no he visto ningún dios, este Alberto esta gilipollas. Pues no, después de toda la expectación resulta que lo que llegaban eran solo sus almas así que efectivamente no había nada que ver. Que le vamos a hacer gente sin fe.
Bien después del fiasco de los dioses fuimos a hacer también otra actividad digna de los dioses el correspondiente onsen. Para los que no sepáis que un onsen os remito al articulo del Autobús de Nikko. Tras relajarnos un rato y disfrutar de un baño de aguas termales a pelota picada ya era hora de ir al hotel y descansar. Así que allí fuimos al típico hotel Japonés a dormir en el suelo no sin previamente hacernos unas fotillos con el típico yukata o pijama japonés y organizar una pequeña fiestecilla en la sala de estar del hotel. Aquí van las fotos. Tras la fiesta nos dispusimos a dormir no sin antes hacer las típicas paridas de antes de dormir.
A la mañana siguiente y tras desayunar el típico desayuno japonés consistente en arroz, pescado, huevo crudo, sopa y una especie de tortilla nos fuimos directamente al encuentro con nuestras familias que nos estaban esperando en una especie de teatro. Que nervios. Fue impresionante nos recibieron como a la selección española. Llegamos a un auditorio donde estaban todas las familias sentadas y nos sentaron en el escenario con las banderas de cada país de fondo y nos fueron presentando a uno por uno y nos levantábamos y saludábamos a nuestras familias, todo súper organizado. Estilo japonés. Y llego el momento cada uno con su familia para casa. Cada una de las familias eran seleccionadas en función de nuestros gustos. Mi familia estaba compuesta por un matrimonio de entre 50 y 58 anos. La verdad es que se portaron conmigo fenomenal. El padre jugaba al tenis y no fuimos a jugar al tenis porque el tiempo no acompañaba pero me dijo que sino hubiéramos ido. Total que el plan del día para empezar fue ir al típico castillo japonés de la ciudad cercana. Las fotos muestran el castillo y los alrededores. La verdad que no me imaginaba que un castillo de estos fuera tan grande pero efectivamente era enorme y bien cuidado. Dentro había como exposiciones con mascaras y trajes de samurai y de las típicas villas de la era Edo. Luego dimos un paseo por la zona y fuimos a comer a un restaurante famoso de zona. Yo comí tempurasoba un plato que nunca había probado pero que me gusto bastante. Y tras recargar energías a seguir con la visita. Por la zona también me encontré con otros Vulcanus que estaban haciendo el mismo recorrido y claro las típicas risas.
De aquí cogimos el coche de nuevo y nos fuimos a una especie de zoo en la zona donde había una gran muestra de pájaros. Y estuvimos de visita. Aquí mi familia me compro un pañuelo de regalo y un amuleto de la suerte. Nos lo pasamos bien. Mientras paseábamos íbamos hablando en japonés como buenamente podía de muchas cosas tenis, política, historia, etc. y como no de España y fue cuando les presente deporte nacional por excelencia, y no es el futbol, no podía ser otro que la siesta. Cuando se lo contaba se quedaban flipando como diciendo estos españoles siempre a su rollo.
Una vez terminamos de ver el parque fuimos directamente al súper a comprar unos pasteles para llevar a casa de la madre de Mikio, el nombre de mi padre adoptivo, que nos invito a tomar el te. La mujer un encanto. Y es aquí cuando me di cuenta que mi mercado se encuentra en las mujeres de 50 en adelante. La mujer tenía más de 60 y va y me dice que le gustaban mis ojos que eran muy bonitos y que yo era ikeme, que significa joven guapo, vamos que me puse rojo como un tomate. Aun así, chicas tranquilas todo esta controlado no es nada serio. Ya en serio de verdad la mujer un encanto. Tras esta parada técnica definitivamente fuimos a casa, pasando primero por el súper. Llegamos ahí directamente y para que veáis que hay cosas que son internacionales (esta se la dedico al Moro) el padre y yo nos fuimos directamente a por las bebidas alcohólicas y la mujer, la pobre a hacer la compra. El señor Mikio y yo allí comprando cerveza y sake sin saber que yo tenia una botella de vino de regalo que les había comprado y que nos teníamos que beber en la cena. Bueno luego os cuento lo que paso. Terminada la compra y tras hacer el esfuerzo Mikio y yo de comprar unos aperitivos para acompañar a la cerveza nos fuimos para casa. Allí sin parar muchos cogimos los bártulos y nos fuimos a disfrutar de nuevo de los placeres del onsen mientras de nuevo la pobre señora hacia la cena. Allí tomamos un descanso y fue el único momento donde hable ingles con Mikio, ya se me había acabado todo mi japonés y me vino genial. Ya sabéis que los tíos una vez que nos hemos visto desnudos como que nos unimos mas. Y nada estuvimos recapitulando todo lo que habiamos hablado en japonés a ver si estaba correcto. Tras el descanso para casa a cenar un guiso que hizo la madre, que estaba buenísimo. Aquí os dejos unas fotillos de la cena.
Bueno y ahora lo divertido. Como os dije anteriormente teníamos bebida para exportar y claro en Japón hay que beber comiendo. Yo pensé que Mikiosan sacaría solo un tipo de bebida pero no fue así saco el sake, el vino y la cerveza de medio litro. Para que lo sepáis en Japón es de mala educacion no beber casi todo lo que hay en la mesa. Así que mano a mano nos liamos a beber, y como sabéis, mejor dicho como sabe sobretodo el Burgui, mezclar no es bueno y sino que pregunten a ese ultimo RedBull en Segovia que le sentó tan mal. Pues nada allí dale que te pego dándolo todo, este hombre que me rellenaba el vaso siempre pues imaginaros como acabamos con deciros que el entendía mi japonés y yo le entendía a el. Todo genial. Os dejo unas fotillos y sobre todo fijaros en el perro que tenían de mascota, era increíble se llamaba Haudi.
Y después de esto como os podéis imaginar a la cama que mañana será otro día. Tras dormir en un futon en el suelo me levante como os imagináis al día siguiente con humos dolores que no veas pero bueno se estuvo.
A la mañana siguiente tras desayunar y hacernos las fotos de rigor fuimos a la fiesta de despedida que nos ofrecieron en un edificio del centro. De nuevo, como la selección allí nos plantamos he hicimos una pequeña fiesta donde tuvimos los alumnos que organizar una especie de performance, que cono puesta en escena, será por palabras de nuestro diccionario. Se hicieron tres grupos. El primero formado por todos los Polacos, que perfectamente uniformados y cuadrados cual ejercito entonaron varias canciones de su país. El segundo grupo los italianos que cantaron esa canción tan suya de Felicita de Albano y Romina. Y por ultimo los españoles y el resto de Europa que para esto de las fiestas siempre saben donde ir. Como dice uno de los grandes de España Don Manolo Escobar cuando viene un extranjero le tendemos la mano y la amistad. Como siempre no podíamos hacer algo normal tuvimos que interpretar la macarena sin ensayar ni nada y con baile y todo. Madre mía como diría mi colega Erik fue nulo. No encontramos la versión puramente española y solo estaba la especie de remix ese que mandaron a estados unidos, donde fue numero 1 durante 49 semanas, así que imaginaros haciendo durante 3 minutos el dale a tu cuerpo.
Bien tras este espectáculo comimos charlamos y bebimos con nuestras familias hasta el momento de marcharnos donde de nuevo como la selección nos despidieron en el autobús oficial. De ahí al aeropuerto y vuelta a casa... Y digo a casa porque fuimos a la recepción de los reyes en Japón, pero como sabéis, eso es otra historia.

Ahora os hago un resumen del artículo dedicado especialmante a la vaga de Colmenarejo que no la gusta leer. Que nada que me fui de fin de semana con una familia japonésa y luego hicimos una fiesta.

Besos y abrazos a todos

8 comentarios:

Fran dijo...

Pequeño articulo...la leche!!!Oye veo que las familias de Daventry tienen mucho que aprender de las japonesas, ponles en contacto con esa que te toco en England q así te pondrán baked beans en japón para la próxima vez, y la de inglaterra te jartará a bebidas en la mesa ;-).1 abrazo primo!!!

Ivan dijo...

Bueno chaval veo que sigues promocionando nuestro país a base de vino y siesta. Me alegro que ya seas capaz de mantener conversaciones coherentes en japones, eso te ayudara a rematar las jugadas con tus mujeres de mas de 50. Ja,ja!!
Un abrazo.
PD: Enorme grandeza y admiración por el detallazo con el soldado Pedrajas.

Macbeth dijo...

Ivanin gracias por tus comentarios siento que esta vez el articulo haya sido tan largo pero es que era un fin de semana completo. Con respecto al soldado Pedrajas solo decir que no se merece menos.
Un abrazo

Pobrecito dijo...

Como los putos marajas, lo que yo te diga.
Para que decirte que lo disfrutes... se puede mas?

Un bezazo campeon del mundo

La rubia dijo...

La situación con las "jovencitas" me ha recordado a las que tenías cuando Cristina empezaba a decirte cosas y desde la mesa de en frente se notaba como tu cara iba adquiriendo un color rojizo jejejeje.
Me alegro que todo te vaya tan bien
Un beso!

josefblan dijo...

hola alberto sam , funciona el diccionario digital que te mande, por cierto el nuevo papa sam que te has hechado tiene pinta de majete, bueno un beso y hay que viajar mas y conectarse para hablar con jose sam.

josefblan dijo...

mcbeth ademas de tu nueva family que mas pasa por japan

Félix dijo...

Hola Alberto!
Bueno, simplemente quería decirte aquí que me alegro un montón de que todo te vaya bien por esas tierras orientales del Japón. Veo que te estás adaptando bien y que estas disfrutando la experiencia a tope, como no esperaba menos.
El blog verdaderamente está muy currado, y es una ventanita a tu día a día que muestra las ganas que tenías de vivir esto y la fuerza con la que lo estas disfrutando. Sigue así tío que te lo mereces.
Desde aquí solo decirte que somos muchos los que te echamos de menos, que esa energía que creció a caballo entre Alcorcón y Villaviciosa ahora nos falta por aquí y deja un gran hueco; pero estoy convencido de que los japoneses también se merecían la gran experiencia de conocerte, así que mucha fuerza y a exprimir el Sol Naciente.
Un abrazo.
Félix