22 de febrero de 2009

La isla de Odaiba

En esta ocasión, el destino, nos llevó a visitar uno de los sitios más impresionantes de Tokio, en mi humilde opinión. La isla, o islas, de Odaiba. Se trata de una serie de 2 o 3 islas artificiales creadas en la bahía de Tokio para albergar diferentes instalaciones debido a la falta de espacio existente en la ciudad. En su mayor parte dichas instalaciones son centros comerciales y edificios de oficinas, entre ellos uno de los mas famosos el de la televisión de Japón, el Fuji TV building. Además este es el sitio donde los japoneses tienen pensado montar todo el chiringuito para las olimpiadas 2016 en el caso hipotético de que nos ganen. Claro.

La verdad es que parece increíble, como es posible crear algo así en medio del mar. No sabría deciros cuantos metros cuadrados habrá pero tengo que reconocer que las distancias son bastante grandes como para tener que utilizar un monorraíl o autobús dentro de la isla. Es bastante espectacular. De todas formas aquí os dejo el link de Wikipedia para que os informéis con datos más técnicos.

http://es.wikipedia.org/wiki/Odaiba

El día comenzó tranquilo como siempre pero decidimos llegar a la isla no por el método tradicional, en monorraíl, sino en barco. Partimos de Asakusa y fuimos río abajo hasta la bahía de Tokio, pero antes de llegar hicimos una parada para poder recorrer otro de los atractivos de Tokio el Rainbow Bridge. Este Puente es otra de las maravillas de la ciudad y comunica las islas con tierra firme. Por el circulan varios carriles de coches y otros tantos de trenes, tiene un tamaño considerable.

Fuimos andando todo el camino el cual nos tomo un rato y mientras tanto nos hicimos algunas fotos recuerdo que quedarán para la posteridad. En muchas de ellas lo que se ve al fondo con los edificios raros es la isla en cuestión las islas de delante están allí puestas por el ayuntamiento de Tokio, no se porque.
Esta foto se la dedico a mis fans.

Al llegar cual fue nuestra sorpresa al ver que en la isla había un montón de apartamentos con casas y, lo más importante, una playa. Una playa que daba a la bahía donde, creo, que la gente solamente podría tomar el sol porque bañarse allí da un poco de miedo.
Posteriormente como es habitual fuimos al restaurante más conocido del mundo McDonalds. Para coger energías y luego visitar la isla con más calma. Así cosas importantes que decir sobre este lugar simplemente que miréis las fotos y disfrutéis porque merece la pena las vistas de noche desde uno de los múltiples centros comerciales que había allí.

A última hora del día algunos valientes nos fuimos de fiesta, mientras que otros se decantaron por ir a un onsen de los más famosos y caros de Tokio. Un onsen que es como un parque temático del baño. Te ponen tu yukata y andas por allí a tus anchas. Puedes comprar comida, recuerdos de todo. Para que os hagáis una idea de la locura que hicieron para conseguir el onsen en este sitio. El termino onsen solo se da a los baños donde el agua de las bañeras procede de fuentes termales, pues bien, estas aguas termales las encontraron perforando mas de 1400 metros en la bahía de Tokio. Estos japos están locos pero al final lo consiguieron.
Y para finalizar como era época navideña pues nada unas fotillos para Papa Noel.

Con esta espectacular foto del Rainbow Bridge me despido. Quizá sea una de las mas bonitas imágenes que he visto de Tokio nunca. Seguramente será una de las imagenes que queden en mi memória cuando vuelva. Hasta la próxima