5 de agosto de 2009

ディズニーランド東京

Bueno en esta ocasión pensando en vuestra salud y en la mía he decidido hacer una entrada solo con videos y fotos donde paulatinamente os explico como se dió la jornada. Y os preguntaréis, ¿donde?. Pues como bien indica el nombre en Disney Land Tokyo. Uno de los dos parques que tiene Disney en Japón. El segundo es Disney Sea Tokyo y para no romperse mucho la cabeza lo ponen pegado al anterior. Así que sin más preámbulos empecemos el documental.





Un frío de pelotas Ice Bar Tokyo

A lo mejor alguno de vosotros ya ha estado en uno de estos bares donde todo está hecho de hielo. En este caso, uno de estos bares se encuentra en Tokyo en el Barrio de Ginza (http://www.icebartokyo.com/). Se trata de un sitio especial de esos a los que tienes que ir para decir que has estado.

Para entrar en materia deciros que es un bar hecho completamente con hielo. Entre otras cosas sillas, vasos, barra, paredes y estanterias estaban hechas de hielo tráido cada 3 meses desde Suecia, nada más y nada menos. Una locura como si no tuvieran hielo en Hokkaido, pero si lo hacen así por algo será, seguro. La entrada fueron unos 3500 yenes, en euros aproximadamente unos 25 euros, con una bebida, lo que hace que el palo sea más llevadero. Como todo buen sitio de nivel tienes que reservar pero nosotros como somos así de guays reservamos y además nos pasamos 30 minutos antes para decirles que entrabamos ya, que no nos apetecía esperar mas.

Una vez dentro te proporcionan la vestimenta adecuada, abrigo y guantes y tu bebida de rigor. Con el uniforme puesto entramos al recinto en cuestion, ciertamente no es muy grande quiza está habilitado sólo para unas 30 personas pero me imagino que es normal porque mantener esa sala a esa temperatura (- 5 C) durante mucho tiempo tiene que ser carísimo. Un dato curioso; los camareros se tenian que rotar cada hora para no morirse de hipotermia por las bajas temperaturas aunque iban ataviados con buenos abrigos.

Es cierto que al principio cuando llegas no sientes tanto las bajas temperaturas pero al cabo de un rato empiezas a sentir que aunque llevas guantes el frío cala. Aún así, teniamos una de las integrantes del grupo que con dos......se metió dentro en chanclas o sino los de Zaragoza que acostumbrados a esas inclemencias meteorólogicas se pusieron allí a lucir brazo en manga corta.

Bueno lo dicho allí nos tomamos nuestra copa, yo me tomé una cocacola Mama. Y al cabo de un rato nos fuismos a seguir la fiesta a otra parte. Aquí os dejo las fotos para que veaís la cantidad de tonterias que se pueden hacer con hielo en 20 metros cuadrados. Ciao

Stifler's house party

Buenos días a todos. Esta semana os tengo que hablar de algo que todo el mundo alguna vez en su vida a soñado con hacer. Un fin de semana completo en una casa super moderna de un amigo cerca de la playa. Por eso, para aquellos que hayan visto las películas de “American Pie” el nombre les sonará, lo hemos bautizado como la Fiesta en casa de Stifler.
La casa en cuestión pertenece al jefe de una de nuestras amigas japonesas, Yoko. Situada en la playa de Zushi a unos 30-40 km. de Tokio. Se trata de un lugar muy visitado turísticamente por los japoneses residentes en Tokio en la época estival.(http://en.wikipedia.org/wiki/Zushi,_Kanagawa
La casa está situada en la montaña cercana a la playa, rodeada por un entorno natural compuesto por arboles de toda clase. El interior estaba decorado al estilo más puro occidental con un montón de muebles de mucha pasta, en su mayoría diseñados por un tal Armani. Por ello, aunque íbamos de fiesta, teníamos que tener un poco de cuidado con el mobiliario. Así que, protegimos todos los muebles con plásticos y sábanas para no dañarlos en demasía.
La cocina era espectacular con un montón de electrodomésticos de última generación dignos de las mejores cocinas del mundo. Por ejemplo, entre todos estos se encontraban: una máquina de hacer hielos, varias neveras y congeladores típicos de las cocinas de los restaurantes, barra americana, neveras para el vino a 13 o 14 grados de temperatura y un largo etcétera de gadgets que llamaban mucho la atención.
Según llegamos lo primero que tocó fue preparar la BBQ. Sin duda alguna, había ganas por parte de todo el personal de comer carne en condiciones. Así que, nos pusimos manos a la obra y como siempre me toco ponerme de cocinitas. No sin antes, claro está, vestirme con el atuendo típico de estas ocasiones, camiseta guarreras y descalzo.

El día trascurrió normalmente salvo algunas excepciones, que mejor no voy a comentar, que se llevaron por mayoría de puntos el premio Ernesto de Hannover del día. Además no dejo ni si quiera a los demás empezar a competir porque a eso de las 8 ya lo había ganado sobradamente.
Por la noche tocó típica comida Japonesa, Yakisoba, que nuestra amiga Mizuki nos preparó muy amablemente y que todo hay que decirlo, estaba muy bueno. Como os podéis imaginar la noche transcurrió tranquila, como siempre que se reunen mayoría de españoles. Un poquito de baile por aquí, los típicos chistes por allá (como aquel famoso de, elll pie ennn la boca, elll pie ennn la boca), las historias para no dormir, cotilleos, en definitiva el cachondeo. Bueno como podréis ver en alguna de las fotos, de las chicas que aparecen a lo mejor alguna os suena ya que salió en el programa de Callejeros, en el reportaje que hicieron en Tokyo, no hace mucho emitido por Cuatro. Con todo esto y entrada la noche nos volvió entrar hambre, así que otra vez me decanté por los fogones y me lié a preparar unas delicatessen que sobraron de la comida para rellenar los huecos. Con esto y con un poco más de fiesta nos fuimos a la cama como buenos chicos.
Pero a la mañana siguiente estaba por llegar lo mejor. Y como digo muchas veces que una imagen vale mil palabras mirad esto.
Si, si, allí nos pusimos los chicos y preparamos dos tortillas de patatas que nos supieron a gloria. Está claro que no estaban como las de mamá, pero tengo que decir que estaban muy bien. Así, con el huevito sin hacer mucho, en su punto de sal, un poquito cuajadas. Estoy como los perros de Paulov sólo de pensarlo. Tenéis que entenderme llevaba 8 meses, casi 9 sin comer tortilla de patata. Que rica.
Además para que veáis que no os engaño aquí os dejo otro de esos reportajes gráficos que sé que tanto os gustan, donde aparece quien les habla dando la vuelta a la tortilla.

Y con eso transcurrió el día, charlando y haciendo una sobremesa como Dios manda de 1 hora para asentar la tortilla. Después sin más remedio me esperaban 2 horas y 30 minutos de viaje hasta mi casa. Lo que me sirvió para tranquilamente echarme una cabezadita.

De vuelta a Australia (3)

MELBOURNE.- La grata sorpresa

Después de Sydney tocó cambiar de aires y nos dirijimos al sur, concretamente a Melbourne, templo de los deportes en Oceanía, ya que aquí se celebran tres de las acontecimientos mas importantes del año. La F1 en Albert Park, MotoGP en Phillip Island y como no, el Open de Australia en el Rod Laver Arena de Melbourne donde nuestro Rafa Nadal es el actual campeón.

Allí nos esperaba un amigo de Dani, local de Melbourne que sería nuestro guía durante estos días. Tengo que decir que el chaval se portó muy bien, y nos llevó a un montón de sitios en su coche para allá y para acá y gracias a el vimos muchas cosas y aprovechamos el tiempo.

Melbourne como ciudad es difícil de definir. Se trata de una mezcla de muchas ciudades con estilos muy distintos en cada una de sus calles, pero que sin embargo enamora. Una ciudad para visitar. El primer día transcurrió tranquilo sin mucha actividad, simplemente un paseo matinal fué la actividad realizada. Durante este paseo visitamos los sitios más emblemáticos de la ciudad y por decirlo de alguna manera nos perdimos en el entorno.
Aquí subiríamos por la noche, ya os enseñare alguna que otra fotillo. Seguro que os molan.

Al día siguiente empezaba lo bueno. Quedamos con nuestro amigo Australiano y visitamos Phillip Island donde asistimos a una de las atracciones del momento, “los pinguinos”. Bien, se trata de algo que ocurre todos los días en la playa de Phillip Island, ciento de pingüinos salen del mar al atardecer para refugiarse en sus madrigueras en las colinas próximas a la playa. Esta especie de pinguinos es conocida como pinguinos enanos, de hecho su tamaño no es superior al de un A4. Pues si, alli nos teniáis a todos sentados en frente del mar esperando que los pingüinos salieran del agua. Cuando salieron casi ni me enteré de lo pequeños que eran. Pero luego estuvo muy bien porque era curiosísimo ver como se desenvuelven estos animales en la tierra. Como si fueran tribus, todos juntos se dirigían colina arriba con andar torpe pero rápido. Era digno de ver y a la vez muy divertido. Digno de ver.
El día acabó con la vuelta a casa y la cena en el McDonalds para comprobar si efectivamente el BicMac era igual en todos los sitios. Y tengo que decir que si, es el mismo. A la mañana siguiente nos levantaríamos más que temprano para poder ir a visitar a los 12 apostoles un conjunto de isletas cerca de la playa bastante bonitas.
El día comenzó a las 6.30 de la mañana. Tras alquilar un coche, ya que no todos cabíamos en el coche del colega de Dani, nos dirigimos a hacer la friolera de casi 500 km en un día para ver a los apostoles y recorrer la Great Ocean Road. El viaje discurrió sin problemas, alguna que otra anecdota sin importancia y muchas risas. En el coche ibamos escuchando música en Inglés y de repente, sin avisar aparece la canción de Enrique Iglesias Escape en Español. Claro después de haber estado en Japón durante 8 meses sin escuchar una sola canción en español nos ponen eso y no nos quedó más remedio que cantarla. Sin comentarios. Si, se que quizá Enrique no era la mejor opción pero era lo que había. Lo siento.

Llegados al lugar simplemente os puedo decir impresionante. Aquí os dejo las fotos para que veáis como era este sitio sin igual.



Por la noche por lo visto hubo fiesta para variar. Salímos con el amigo de Dani y unos cuantos más amigos italianos de este por Melbourne. Estuvimos en distintos sitios y nos lo pasamos bastante bien. Lo único destacable es que hay que salir bastante arreglado en Melbourne ya que hay bastantes sitios donde el dresscode es importante. Por ello en una de las tentativas de entrar en un lugar de moda nos echaron atrás gracias a un amigo italiano que venía en vez de fiesta a jugar al baloncesto. Con sus Nike Air de colores. Pero lo mejor es que después de echarnos me dice el tio: “Pero si son zapatillas muy caras”. Sin comentarios.

GOLD COAST.- El paraiso de los surfistas

En esta ciudad no estuvimos mucho tiempo ya que mas que nada era un punto de paso para poder volver a Tokyo de una forma más barata. Se trataba de un sitios parecido a Cairns, sin llegar al nivel claramente, pero muy agradable. En esta ocasión si que teníamos playa así que lo pirmero que hicimos cuando llegamos fue reservar nuestro hotel e ir a practicar ese deporte tan nuestro tirados en la arena llamado “siesta”. Así transcurrió la mayor parte del día, siesteando, recargando pilas para la fiesta de despedida de por la noche, en donde por el modico precio de 10 dolares nos llevarnos por un monton de fiestas y nos invitaron a varias copas aunque tengo que decir que casi ni bebimos por estaba todo malísimo.

Y así sin darnos cuenta nuestros 12 días se habían consumido. La experiencia fué genial y tengo que reconocer que muy barata. La vida en Australia es mucho más barata que en España o Japón. Así que aquí os dejo algunas fotos más para que disfrutéis de las vistas. Nos vemos pronto 3 meses y medio y contando