5 de agosto de 2009

De vuelta a Australia (3)

MELBOURNE.- La grata sorpresa

Después de Sydney tocó cambiar de aires y nos dirijimos al sur, concretamente a Melbourne, templo de los deportes en Oceanía, ya que aquí se celebran tres de las acontecimientos mas importantes del año. La F1 en Albert Park, MotoGP en Phillip Island y como no, el Open de Australia en el Rod Laver Arena de Melbourne donde nuestro Rafa Nadal es el actual campeón.

Allí nos esperaba un amigo de Dani, local de Melbourne que sería nuestro guía durante estos días. Tengo que decir que el chaval se portó muy bien, y nos llevó a un montón de sitios en su coche para allá y para acá y gracias a el vimos muchas cosas y aprovechamos el tiempo.

Melbourne como ciudad es difícil de definir. Se trata de una mezcla de muchas ciudades con estilos muy distintos en cada una de sus calles, pero que sin embargo enamora. Una ciudad para visitar. El primer día transcurrió tranquilo sin mucha actividad, simplemente un paseo matinal fué la actividad realizada. Durante este paseo visitamos los sitios más emblemáticos de la ciudad y por decirlo de alguna manera nos perdimos en el entorno.
Aquí subiríamos por la noche, ya os enseñare alguna que otra fotillo. Seguro que os molan.

Al día siguiente empezaba lo bueno. Quedamos con nuestro amigo Australiano y visitamos Phillip Island donde asistimos a una de las atracciones del momento, “los pinguinos”. Bien, se trata de algo que ocurre todos los días en la playa de Phillip Island, ciento de pingüinos salen del mar al atardecer para refugiarse en sus madrigueras en las colinas próximas a la playa. Esta especie de pinguinos es conocida como pinguinos enanos, de hecho su tamaño no es superior al de un A4. Pues si, alli nos teniáis a todos sentados en frente del mar esperando que los pingüinos salieran del agua. Cuando salieron casi ni me enteré de lo pequeños que eran. Pero luego estuvo muy bien porque era curiosísimo ver como se desenvuelven estos animales en la tierra. Como si fueran tribus, todos juntos se dirigían colina arriba con andar torpe pero rápido. Era digno de ver y a la vez muy divertido. Digno de ver.
El día acabó con la vuelta a casa y la cena en el McDonalds para comprobar si efectivamente el BicMac era igual en todos los sitios. Y tengo que decir que si, es el mismo. A la mañana siguiente nos levantaríamos más que temprano para poder ir a visitar a los 12 apostoles un conjunto de isletas cerca de la playa bastante bonitas.
El día comenzó a las 6.30 de la mañana. Tras alquilar un coche, ya que no todos cabíamos en el coche del colega de Dani, nos dirigimos a hacer la friolera de casi 500 km en un día para ver a los apostoles y recorrer la Great Ocean Road. El viaje discurrió sin problemas, alguna que otra anecdota sin importancia y muchas risas. En el coche ibamos escuchando música en Inglés y de repente, sin avisar aparece la canción de Enrique Iglesias Escape en Español. Claro después de haber estado en Japón durante 8 meses sin escuchar una sola canción en español nos ponen eso y no nos quedó más remedio que cantarla. Sin comentarios. Si, se que quizá Enrique no era la mejor opción pero era lo que había. Lo siento.

Llegados al lugar simplemente os puedo decir impresionante. Aquí os dejo las fotos para que veáis como era este sitio sin igual.



Por la noche por lo visto hubo fiesta para variar. Salímos con el amigo de Dani y unos cuantos más amigos italianos de este por Melbourne. Estuvimos en distintos sitios y nos lo pasamos bastante bien. Lo único destacable es que hay que salir bastante arreglado en Melbourne ya que hay bastantes sitios donde el dresscode es importante. Por ello en una de las tentativas de entrar en un lugar de moda nos echaron atrás gracias a un amigo italiano que venía en vez de fiesta a jugar al baloncesto. Con sus Nike Air de colores. Pero lo mejor es que después de echarnos me dice el tio: “Pero si son zapatillas muy caras”. Sin comentarios.

GOLD COAST.- El paraiso de los surfistas

En esta ciudad no estuvimos mucho tiempo ya que mas que nada era un punto de paso para poder volver a Tokyo de una forma más barata. Se trataba de un sitios parecido a Cairns, sin llegar al nivel claramente, pero muy agradable. En esta ocasión si que teníamos playa así que lo pirmero que hicimos cuando llegamos fue reservar nuestro hotel e ir a practicar ese deporte tan nuestro tirados en la arena llamado “siesta”. Así transcurrió la mayor parte del día, siesteando, recargando pilas para la fiesta de despedida de por la noche, en donde por el modico precio de 10 dolares nos llevarnos por un monton de fiestas y nos invitaron a varias copas aunque tengo que decir que casi ni bebimos por estaba todo malísimo.

Y así sin darnos cuenta nuestros 12 días se habían consumido. La experiencia fué genial y tengo que reconocer que muy barata. La vida en Australia es mucho más barata que en España o Japón. Así que aquí os dejo algunas fotos más para que disfrutéis de las vistas. Nos vemos pronto 3 meses y medio y contando

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