5 de agosto de 2009

Stifler's house party

Buenos días a todos. Esta semana os tengo que hablar de algo que todo el mundo alguna vez en su vida a soñado con hacer. Un fin de semana completo en una casa super moderna de un amigo cerca de la playa. Por eso, para aquellos que hayan visto las películas de “American Pie” el nombre les sonará, lo hemos bautizado como la Fiesta en casa de Stifler.
La casa en cuestión pertenece al jefe de una de nuestras amigas japonesas, Yoko. Situada en la playa de Zushi a unos 30-40 km. de Tokio. Se trata de un lugar muy visitado turísticamente por los japoneses residentes en Tokio en la época estival.(http://en.wikipedia.org/wiki/Zushi,_Kanagawa
La casa está situada en la montaña cercana a la playa, rodeada por un entorno natural compuesto por arboles de toda clase. El interior estaba decorado al estilo más puro occidental con un montón de muebles de mucha pasta, en su mayoría diseñados por un tal Armani. Por ello, aunque íbamos de fiesta, teníamos que tener un poco de cuidado con el mobiliario. Así que, protegimos todos los muebles con plásticos y sábanas para no dañarlos en demasía.
La cocina era espectacular con un montón de electrodomésticos de última generación dignos de las mejores cocinas del mundo. Por ejemplo, entre todos estos se encontraban: una máquina de hacer hielos, varias neveras y congeladores típicos de las cocinas de los restaurantes, barra americana, neveras para el vino a 13 o 14 grados de temperatura y un largo etcétera de gadgets que llamaban mucho la atención.
Según llegamos lo primero que tocó fue preparar la BBQ. Sin duda alguna, había ganas por parte de todo el personal de comer carne en condiciones. Así que, nos pusimos manos a la obra y como siempre me toco ponerme de cocinitas. No sin antes, claro está, vestirme con el atuendo típico de estas ocasiones, camiseta guarreras y descalzo.

El día trascurrió normalmente salvo algunas excepciones, que mejor no voy a comentar, que se llevaron por mayoría de puntos el premio Ernesto de Hannover del día. Además no dejo ni si quiera a los demás empezar a competir porque a eso de las 8 ya lo había ganado sobradamente.
Por la noche tocó típica comida Japonesa, Yakisoba, que nuestra amiga Mizuki nos preparó muy amablemente y que todo hay que decirlo, estaba muy bueno. Como os podéis imaginar la noche transcurrió tranquila, como siempre que se reunen mayoría de españoles. Un poquito de baile por aquí, los típicos chistes por allá (como aquel famoso de, elll pie ennn la boca, elll pie ennn la boca), las historias para no dormir, cotilleos, en definitiva el cachondeo. Bueno como podréis ver en alguna de las fotos, de las chicas que aparecen a lo mejor alguna os suena ya que salió en el programa de Callejeros, en el reportaje que hicieron en Tokyo, no hace mucho emitido por Cuatro. Con todo esto y entrada la noche nos volvió entrar hambre, así que otra vez me decanté por los fogones y me lié a preparar unas delicatessen que sobraron de la comida para rellenar los huecos. Con esto y con un poco más de fiesta nos fuimos a la cama como buenos chicos.
Pero a la mañana siguiente estaba por llegar lo mejor. Y como digo muchas veces que una imagen vale mil palabras mirad esto.
Si, si, allí nos pusimos los chicos y preparamos dos tortillas de patatas que nos supieron a gloria. Está claro que no estaban como las de mamá, pero tengo que decir que estaban muy bien. Así, con el huevito sin hacer mucho, en su punto de sal, un poquito cuajadas. Estoy como los perros de Paulov sólo de pensarlo. Tenéis que entenderme llevaba 8 meses, casi 9 sin comer tortilla de patata. Que rica.
Además para que veáis que no os engaño aquí os dejo otro de esos reportajes gráficos que sé que tanto os gustan, donde aparece quien les habla dando la vuelta a la tortilla.

Y con eso transcurrió el día, charlando y haciendo una sobremesa como Dios manda de 1 hora para asentar la tortilla. Después sin más remedio me esperaban 2 horas y 30 minutos de viaje hasta mi casa. Lo que me sirvió para tranquilamente echarme una cabezadita.

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